El Paseo del General Martínez Campos es una de esas calles tranquilas del centro de Madrid que los que la conocen no suelen compartir demasiado. Este apartamento de un dormitorio está en una de sus fincas más singulares: un edificio señorial de los años 30 rehabilitado de arriba abajo, donde conviven la arquitectura original y todas las comodidades de obra nueva.
El apartamento se entrega completamente amueblado y equipado — cocina de alta gama, lavadora, secadora, sistema de climatización — para que la única preocupación sea deshacer la maleta.
El dormitorio es amplio, la terraza balcón invita a quedarse, y los acabados hablan por sí solos: suelos, materiales y detalles cuidados hasta el último rincón.
Lo que realmente distingue esta propiedad es lo que comparte con el resto de la finca: piscina exterior en la última planta con vistas abiertas, piscina climatizada, gimnasio, jardín interior y conserjería. No es un edificio de apartamentos cualquiera — es un pequeño mundo propio en pleno Almagro.
A dos pasos de Castellana, de Serrano y de todo lo que hace que vivir en el centro de Madrid tenga sentido.