La vivienda se sitúa en una finca clásica del barrio de Cortes, completamente rehabilitada, donde el carácter original del edificio convive de forma natural con una reforma contemporánea pensada para vivir con comodidad y tranquilidad. Desde el primer momento, la luz y la sensación de amplitud marcan el carácter del espacio, con una distribución equilibrada que invita a disfrutar cada estancia sin artificios.
El salón es amplio y muy luminoso, con grandes ventanales que acompañan el ritmo del día y crean un ambiente agradable y acogedor, ideal tanto para la vida cotidiana como para recibir. La cocina, integrada de manera discreta, responde a un diseño limpio y funcional, con materiales de calidad y soluciones prácticas pensadas para el uso diario.
La zona de descanso se organiza en tres dormitorios, todos bien proporcionados, con armarios empotrados y una atmósfera serena que invita al descanso. La vivienda dispone de dos baños, diseñados con especial atención al detalle para aportar confort y funcionalidad. Cuenta además con calefacción individual por gas natural, climatización por conductos y ventilación mecánica centralizada, garantizando bienestar durante todo el año.
Ubicada en una de las calles más representativas del centro histórico de Madrid, la propiedad permite disfrutar de un entorno vibrante y consolidado, rodeado de cultura, gastronomía y vida urbana, y a pocos pasos del Paseo del Prado. Una vivienda pensada para quienes valoran vivir el centro con calma, calidad y una elegancia discreta.