Esta luminosa vivienda destaca por su excepcional entrada de luz natural gracias a sus diez ventanas, que inundan cada estancia y crean un ambiente cálido, abierto y acogedor.
La distribución ha sido cuidadosamente pensada para ofrecer funcionalidad y confort, con espacios bien aprovechados y una clara separación entre las zonas de día y de descanso.
La cocina se presenta completamente equipada con electrodomésticos integrados como frigorífico, lavavajillas, microondas, horno y placa de inducción, combinando diseño y practicidad en el día a día. La propiedad cuenta además con un cuarto de lavandería independiente dentro de la vivienda, que aporta un plus de organización y almacenamiento. Uno de los elementos más singulares es la gran puerta corredera de formato amplio que conecta la entrada con el salón, generando continuidad visual y versatilidad en el uso de los espacios. Los baños, todos ellos con ventana, incorporan toalleros calefactables, añadiendo confort y ventilación natural.
La vivienda se ubica en una finca con ascensor de cristal, y conserva un elemento histórico de gran valor: su puerta de entrada original del siglo XIX en madera color miel con herrajes dorados, en excelente estado, que aporta carácter y personalidad al conjunto.
Todo ello en una propiedad lista para disfrutar, que combina elementos clásicos con comodidades actuales y una excelente calidad de vida.
Se sitúa en una zona privilegiada de Madrid, con excelente conexión a cuatro líneas de metro.