En una sexta planta luminosa y silenciosa, este piso destaca por algo verdaderamente excepcional: vistas abiertas y directas al Palacio Real de Madrid, una panorámica difícil de encontrar y absolutamente privilegiada.
La vivienda goza de orientación sur, lo que garantiza luz natural durante todo el día y una atmósfera cálida y elegante en cada estancia. El salón, amplio y muy bien proporcionado, se articula en torno a un gran ventanal desde el que se disfruta de una vista frontal al Palacio Real, convirtiendo el espacio en un auténtico mirador urbano, ideal tanto para el día a día como para recibir invitados.
La cocina, independiente, combina funcionalidad y comodidad, con una distribución pensada para un uso práctico sin renunciar a la estética.
La zona de descanso se compone de dos dormitorios, ambos exteriores y muy luminosos. El dormitorio principal, con baño en suite, disfruta también de vistas al Palacio, un lujo reservado a muy pocas viviendas en la ciudad. El segundo dormitorio resulta perfecto como dormitorio adicional, despacho o habitación de invitados.
La propiedad se completa con un valor añadido cada vez más escaso en esta zona: plaza de garaje incluida, aportando comodidad y tranquilidad en pleno entorno urbano.
Una vivienda especial, con altura, luz, vistas icónicas y garaje, pensada para quienes buscan algo más que un piso: una forma de vivir Madrid desde una posición privilegiada.