BARNES presenta este ático de diseño singular, una propiedad difícil de encontrar en el centro de Madrid por su combinación de amplitud, privacidad exterior y una espectacular terraza con vistas abiertas. Una vivienda con personalidad propia, donde los espacios abiertos, la luz natural y la conexión interior-exterior se convierten en los grandes protagonistas.
La propiedad cuenta con 183 m² construidos distribuidos en una cómoda vivienda principal y una impresionante terraza de 51 m², además de una planta superior abuhardillada que aporta espacios adicionales muy versátiles, ideales como zona de descanso, estudio, chill out o almacenamiento. En conjunto, se trata de una vivienda que ofrece amplitud y múltiples posibilidades de uso, algo muy poco habitual en esta ubicación.
La zona principal se desarrolla con un elegante concepto tipo loft, donde salón, comedor y cocina conviven en un gran espacio abierto lleno de luz gracias a sus amplios ventanales y salida directa a la terraza. La cocina, moderna y funcional, dispone además de una práctica zona de despensa con acceso independiente al exterior. En esta misma planta encontramos dos dormitorios. El principal destaca por su amplitud, doble zona de vestidor y baño en suite con ducha, bañera y doble lavabo. El segundo dormitorio, igualmente luminoso, cuenta también con su propio baño completo.
La terraza merece una mención aparte. Sus dimensiones permiten crear distintos ambientes exteriores para disfrutar durante todo el año, desde desayunos tranquilos hasta cenas al aire libre en pleno corazón de Madrid. Las vistas abiertas y la privacidad convierten este espacio en uno de los mayores atractivos de la vivienda, especialmente en celebraciones y noches especiales donde se puede disfrutar de una perspectiva privilegiada sobre el centro de la ciudad.
La planta superior abuhardillada añade un valor diferencial a la propiedad, incorporando una amplia zona de almacenaje y un espacio abierto ideal como despacho, sala de lectura, zona de invitados o área de relax.
El inmueble se ubica en una cuarta planta exterior de un edificio con ascensor, en una calle sorprendentemente tranquila pese a encontrarse en pleno centro de la capital.
Vivir en esta zona supone disfrutar de uno de los estilos de vida más auténticos y dinámicos de Madrid, rodeado de arquitectura clásica, comercios históricos, restaurantes, terrazas, mercados y una vibrante oferta cultural. A pocos minutos de la Puerta del Sol y perfectamente conectado con el resto de la ciudad, este enclave combina la energía del centro con la tranquilidad de una calle residencial poco habitual en esta ubicación privilegiada