BARNES presenta esta propiedad unica Ubicada en una elegante finca clásica del Madrid histórico. Su elemento más extraordinario: once balcones a la calle, algo excepcional incluso en este tipo de edificios, que no solo aportan carácter arquitectónico, sino una entrada de luz natural constante durante todo el día.
Situada en una planta alta, la vivienda disfruta de una luminosidad privilegiada y de vistas abiertas a uno de los entornos más emblemáticos de la ciudad. La sensación de amplitud se ve reforzada por sus techos altos, proporciones generosas y una distribución que respira elegancia clásica.
La zona principal se articula en torno a un amplio espacio en esquina, con múltiples balcones y diferentes orientaciones, lo que permite crear ambientes diferenciados de manera natural: salón, zona de recepción y comedor, todos conectados pero con identidad propia. Los elementos originales, como los suelos de madera y detalles de época, conviven con mejoras ya realizadas en estancias clave.
La propiedad cuenta con cinco dormitorios, varios de ellos con baño en suite, lo que aporta funcionalidad tanto para uso familiar como para proyectos más flexibles. La cocina y algunos baños han sido renovados, permitiendo entrar a vivir o actualizar el resto según el estilo deseado.
Desde el punto de vista estratégico, se trata de un activo especialmente interesante:
la posibilidad de segregación y la facilidad para redistribuir espacios, gracias a su configuración y número de balcones, abren la puerta a múltiples escenarios —desde una gran residencia representativa hasta un producto de inversión de alta rentabilidad.
Prácticamente toda la vivienda es exterior, con muy pocas estancias interiores, todas ellas con ventilación y luz natural, algo poco habitual en este tipo de fincas.
En conjunto, hablamos de una propiedad que reúne lo más buscado —ubicación, luz, arquitectura clásica, volumen y versatilidad— pero que además añade un factor diferencial muy difícil de encontrar: once balcones que la convierten en una joya única dentro del mercado madrileño