Esta luminosa propiedad destaca desde el primer momento por su excepcional entrada de luz natural y sus vistas abiertas, difíciles de encontrar en el centro de Madrid.
Al acceder a la vivienda, los amplios ventanales dobles orientados a la calle, con tres balcones, ofrecen una panorámica única y despejada sobre el Jardín Botánico, aportando una sensación de amplitud, calma y conexión con el exterior durante todo el día. La vivienda dispone de cuatro habitaciones y cuatro baños completos, una de ellas de menor tamaño ideal como dormitorio de servicio, despacho o habitación infantil.
La distribución ha sido pensada para maximizar los espacios, con estancias generosas, una cocina funcional y una reforma basada en materiales naturales que refuerzan la luminosidad y la elegancia del conjunto.
Cada ambiente recibe luz directa gracias a la excelente orientación y al número de ventanas, creando un hogar cálido, confortable y muy agradable.
El piso se encuentra en un edificio emblemático, situado en una calle cerrada y especialmente tranquila, lo que garantiza privacidad y silencio en pleno corazón de la ciudad. Se trata de una propiedad con gran potencial, ideal tanto como residencia habitual como inversión, ya que ofrece la posibilidad de alquilarse amueblada o sin amueblar, permitiendo personalizarla y decorarla al gusto del futuro propietario.
Es una oportunidad única para crear un nuevo hogar en uno de esos lugares donde apetece quedarse, disfrutar y vivir Madrid con calidad. Todo ello en el exclusivo barrio de Jerónimos, reconocido por su elegancia, su belleza arquitectónica, su serenidad, su proximidad al Parque del Retiro y su cercanía al centro histórico de la ciudad.